lunes, agosto 06, 2007

Aire libre (real)

Fin de semana. Medio día.

Estuvimos en un río de media montaña. De esos en los que es una auténtica gozada refrescarte en verano, y si tienes suerte, encuentras una zona alejada de miradas.

Íbamos con unos amigos, y antes de comer fuimos a refrescarnos sólos a una zona más profunda.

Caminamos un par de minutos, me senté en la orilla y ella se sentó entre mis piernas, justo junto al agua. Me dijo "acaríciame".

Sé que en el campo, con ella, no valen los preámbulos. Metí la mano por la braga de su bikini y encontre su coño ya expectante, húmedo. Comencé a acariciar la entrada de su vagina, y ascendí lentamente hacia su clítoris. Inmediatamente comenzó a suspirar, a jadear, a gemir.

"Tócame los pezones". Humedezco los dedos de mi mano libre con saliva y los meto bajo su sujetador. Estaban duros, ansiosos. Los pellizco suavemente a turnos. Se aceleran sus jadeos. Muerdo su cuello, sus hombros, su boca.

No tardó más de 3 o 4 minutos. Se corrió como una loca en un tiempo record, así, a la orillla del río, entre mis piernas.

Yo me di un baño en el agua fría para bajar mi erección antes de volver con el grupo, aunque mi deseo y excitación tardó un buen rato en relajarse.

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1 comentario :

Dulce dijo...

Te puedo asegurar que yo no me hubiera podido resistir... y hubiera tenido la necesidad de sentirte dentro...

Besos Dulce.