sábado, octubre 06, 2007

Otra vez hace tiempo... (otra vez real).

Fue una noche de verano, terriblemente calurosa, sábado, agosto, creo que en el 88, o quizás el 89.

Por aquel entonces en Zaragoza no se quedaba nadie en agosto, excepto ella, yo y un par o tres de cientos de personas que acudimos al concierto del parque grande.

Ella era todo sensualidad aquella noche, con su faldita corta y su camiseta ajustada, y pasamos toda la noche tonteando, besitos, una mano rozando su pierna hasta un poco más arriba de lo que estar en público permitiría un código de buena conducta, la suya bajo mi camiseta...

Al terminar el concierto, salíamos del parque cuando vimos que mucha gente se apartaba del camino un poco. Nos acercamos y vimos 20 o 30 personas bañándose desnudas en una pequeña piscina infantil (apenas cubría) que lamentablemente ya han quitado. No lo dudamos: bajamos los pocos metros de terraplén, nos desnudamos, y nos metimos en el agua. Estaba deliciosa, y, como el resto de la gente, chapoteamos un rato refrescándonos.

En seguida nos fuimos hacia la parte más oscura de la piscina. arrodillados dentro del agua, frente a frente, y comenzamos a besarnos. Alguna otra pareja hacía lo propio a unos metros. Mis manos comenzaron a recorrer todo su cuerpo, sus tetas, su culo, sus muslos, mientras poco a poco quedábamos sólos a excepción de las otras parejas.

Ella me cogió la polla y comenzó a masturbarme bajo el agua, a la vez que yo alcanzaba su clítoris. Nos quedamos así, dentro del agua, masturbándonos y besándonos como posesos, su lengua y la mia lamiéndose con avidez, mientras nuestros dedos se movían dentro del agua.

La situación era excitante: la noche, el agua, nuestros cuerpos, las caricias, su sexo abierto bajo el agua, mi capullo masajeado, algún gemido en el silencio de la noche,...

Nos corrimos en el agua, besándonos, y nos quedamos así, besándonos un buen rato más. Pasamos una hora en aquella piscina, aunque aun dejamos a una pareja dentro cuando nos fuimos.

Fue deliciosa aquella noche de verano... y la recordé hoy al recordar alguna otra noche con ella. Ya os la contaré.

5 comentarios :

A lo largo de todo el espectro cibernético..... dijo...

Pasa el tiempo...llega el otoño y decae el verano....pero el erotismo no envejece. Os imagino inflingiéndoos esa dulce tortura de caricias bajo el agua, con vuestros ojos enfebrecidos y avivándose más y más el deseo....con besos de llamaradas y hogueras que se prenden en el vientre.Perdidos en el umbral de las sombras....sin importar nada más....

Ufffff...

TERESA dijo...

Noche, piscina..besos y manos...Una deliciosa noche, si.

Churra dijo...

Eso hay que repetirlo ..
Un beso

LUCERO dijo...

No solo son los recuerdos sino la piel, son esos momentos que no mueren en el rincon oscuro de la memoria sino que se vuelven a vivir cada vez que los sacamos a la luz..

Letizia dijo...

Tu blog me vuelve loca.

Besos de Princesa