Hoy de nuevo no estás tú, no son tus labios ni tus manos, no siento tu cuerpo ni tu calor, pero estás presente en mis manos, en cada uno de sus movimientos, en cada gota de húmeda y excitada que brota de mi sexo y, sobre todo, estás en mi pensamiento.
Como tantas tardes y noches: no estás junto a mí pero te siento en mi.

No hay comentarios:
Publicar un comentario