domingo, febrero 25, 2007

Lo que tu sabes

Sabes qué me vuelve loco.

Sabes que me encanta tu lengua.

Sabes que quiero sentirla.


Sabes que me encanta que explore.


Sabes que quiero sentirla en todos mis rincones.


Sabes que la imagino y me vuelve loco.



sábado, febrero 17, 2007

Gracias

Sabías que no me iba a poder resistir... sabías qué deseo, y me lo has ofrecido.

Has sentido mi lengua y mis dedos recorrer el surco entre tus nalgas, rodear el anillo rosado de tu culo, penetrarlo, humedecerlo, alcanzar tu sexo, saborearlo, explorarlo.

He lamido tu clítoris hasta excitarlo, así, desde atrás, hasta que tus dedos has sustituido a mi lengua y lo he interpretado como tu señal.

He vuelto a tu culo... delicioso, sensible, estrecho, húmedo con mi saliva. Me he incorporado, y he acercado mi polla babeante de deseo. He aplicado y he ampujado ligeramente. Esta vez tu culo me deseaba, y poco a poco lo he penetrado... he sentido tu gemido, y he jadeado sobre ti con cada centímetro que he ganado y con cada una de mis embestidas.

Te he follado el culo hasta que como me pediste, me he corrido sobre tu espalda, dejándote sentir la calida humedad de mi semen desparramándose sobre ella.

Y al final, sudando, jadeando, sólo te he podido decir una cosa: gracias.

miércoles, febrero 14, 2007

Encuentro (ii)

Esta es la segunda parte del post que escribí visto hace unos días, colaboración de ella (gracias):

Aunque el orgasmo me había dejado totalmente exhausta, ver a Arnand de pie frente a la cama, con los ojos fijos en mi coño y mis muslos húmedos y brillantes, hizo que rápidamente me sintiera excitada otra vez. Despacio, casi indiferente, como si no supiera que él estaba ahí, empecé a acariciar y pellizcar mis pezones. Bajé las manos por entre los pechos que aún conservaban algo de la humedad de su corrida, llegué a los muslos resbaladizos, metí los dedos en mi vagina aún sensible y los chupé.

Sin preguntarle nada cambié de posición, poniéndome a cuatro patas con mi culo frente a él, como tantas veces habíamos comentado que le gustaría. Llevé los dedos de una mano, mojada de mi humedad, al sensible círculo alrededor del ano y lo acaricié con parsimonia, gimiendo al principio bajito y luego cada vez más alto. Metí un dedo por el agujerito, sabía que eso le volvería loco. Miré en su dirección: "a qué esperas".

Se acercó e hizo lo mismo que había hecho yo, pero después del dedo acercó la lengua a aquel círculo, lo lamió suave y despacio, apretando las nalgas con los dedos, mientras yo frotaba el clítoris hasta que sentí que estaba cerca de correrme, y entonces le pedí que se tumbara en la
cama, ahora a mi merced...

Le miré así, sudoroso y erecto, la polla que tanto me gustaba con su capullo sonrosado esperando el contacto de mi lengua: se lo di, chupándola largamente, dejándola húmeda de saliva mientras mi mano subiendo y bajando se la ponía aún más dura... y sin dejar de mirarle me puse sobre él a horcajadas, le tomé la polla con una mano mientras con la otra abría los labios del coño para recibirle, y le cabalgué así mientras él amasaba mis tetas con sus manos, los dos gimiendo, jadeando, gritando hasta que nos corrimos a la vez en un orgasmo interminable...

domingo, febrero 11, 2007

Hoy quiero...

...que te sacies de mi, porque hoy quiero sentir tu lengua y tus labios, hoy quiero que me bebas, hoy quiero vaciarme y llenarte.




miércoles, febrero 07, 2007

Imagínate

Relájate, cierra los ojos e imagínate que esta tarde has quedado conmigo.


Imagínate que llevas toda la tarde, o mejor, todo el día planeando nuestro encuentro, deseándolo y que poco a poco se acerca ese momento.


Imagínate que vas a poder hacer realidad las pequeñas fantasías que te vienen rondando la cabeza.


Imagínate que nos vamos a entregar plenamente al placer, al disfrute de nuestros cuerpos, al goce de sensaciones, a la satisfacción de nuestros instintos, a desinhibirnos completamente de tabues sexuales, a experimentar con pasión y dulzura, a poner o quitar límites donde queramos, a comunicarnos con la piel, caricias, posiciones, jadeos y orgasmos.




Imagínate y cuéntemelo, cielo. Hoy quiero que seas tu la que me lo cuente.


¿Sabes donde encontrarme? Quizás en arnand32es@yahoo.es tengas suerte.