sábado, octubre 27, 2007

Ducha


Recuerdo el agua recorriendo su cuerpo, su pelo largo sobre sus hombros, sus pechos mojados, sus pezones erectos.

Recuerdo aquella ducha en la que nos escondíamos las tardes de verano.

Recuerdo su coño húmedo en mi boca, yo agachado, ella contra la pared gimiendo.

Recuerdo su mano en mi polla, su lengua en mi boca, sus nalgas en mis manos.

Recuerdo orgasmos mojados, semen en nuestros cuerpos, sabor a ella en mi boca.

Había una ducha preferida, muchas tardes de verano, en la que aprendimos a explorarnos, acariciarnos, gozarnos y disfrutarnos.

jueves, octubre 25, 2007

Sofá

Me gustan esas noches en las que se acurruca junto a mi en el sofá, y como una gatita se va colocando de manera que alcance a acariciarla.

Poco a poco vamos despojándonos de nuestras ropas, y entre besos acaba sentada delante de mi, entre mis piernas. Echa la cabeza hacia atrás, abre sus piernas, y rodeando su cuerpo alcanzo con una mano su coño y la otra sus pezones.

Ella entreabre su boca y jadea conforme froto su clítoris, y conforme aumenta su excitación, comienza a moverse.

Y así, en unos pocos minutos, se derrite en un orgasmo largo y profundo, que la deja ligeramente traspuesta, agotada, por un momento.

Ayer fue una de esas noches de sofá.

jueves, octubre 18, 2007

Esperé

Te esperé, te busqué, te deseé, te recordé, te llamé, te imaginé, te añoré esta noche entre mis sábanas.

Al menos estuviste en mis pensamientos, en mis movimientos, en mis jadeos, en mi mano, en mi excitación, en mi piel, en mi orgasmo.

miércoles, octubre 17, 2007

Espérame...


Espérame esta noche así, desnuda, hambrienta y ansiosa.

Yo acudiré a saciar tu deseo y tu saciarás el mio.

Espérame; media hora antes de la media noche deremos rienda suelta a nuestras fantasias.


viernes, octubre 12, 2007

Viendo fotos...

Estaba viendo algunas fotos en el ordenador cuando la he recordado..
.
He recordado como nos gustaba el sexo oral juntos, como le encantaba abrirse para mi, o sentarse sobre mi, o de cuelquier manera, colocarse para que pudiese lamer su coño.

He recordado como le encantaba comérmela, como lamía mi polla, y como succionaba hasta llevarme a increibles orgasmos que saciaban toda su sed de mi semen.

Y por esta foto, he recordado como le encantaba provocarme acariciándose a la vez que mi lengua recorría su coño, como su dedo pugnaba con mi lengua por estimular su clítoris, y como me excitaba dejarme llevar por aquella visión.

jueves, octubre 11, 2007

Lo siento...

... pero es que por fin llega el día 12 de octubre!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


¿Y sabéis quien estará allí?

miércoles, octubre 10, 2007

Horas...

Horas para gozarnos el uno al otro.

Horas para vernos, tocarnos, olernos, escucharnos y saborearnos.


Horas para besarnos, acariciarnos, explorarnos, excitarnos, follarnos, corrernos, lamernos, bebernos.


Horas de placer y jadeos, de palabras y silencios, de aroma a perfume y a sexo.


Horas imaginadas ahora vividas.


Horas deseadas.


Sólo tu, yo y unas horas.



martes, octubre 09, 2007

69 tras la siesta

De nuevo fue con el sopor de las siesta...



Despertamos con nuestros labios cerca, rozándose, y mis manos recorriendo su espalda.



Comenzamos a besarnos lentamente, y el recorrido de las manos comenzaron a explorar la turgencia de sus pezones, el calor de sus muslos, la humedad de su coño.



Me incorporé y me coloqué entre sus piernas. Le quité las braguitas y comencé a besar la cara interna de sus muslos, ascendiendo poco a poco hacia su coño. El olor a sexo me estaba volviendo loco, y no me pude resistir el comenzar a lamerlo.



Ella inmediatamente dió un respingo y comenzó a jadear. Su clítoris estaba muy excitado, y respondió desde el primer lametazo.



De repente ella se incorporó y me dijo: "túmbate, quiero un 69".



Me tumbé y ella se colocó sobre mi. Su coño estaba a dos centímetros de mi cara, de mi boca, e inmediatemante comencé a lamer, a la vez que sentía como engullía mi polla.



Estuvimos así un buen rato, yo lamiendo y gozando con la deliciosa mamada, una mano pellizcando cuidadosamente sus pezones, la otra en su culo, jugando en la entrada de su ano, follándolo con un dedo humedecido.



Fue delicioso. Devoró mi polla como hacía tiempo, hasta estar a punto de correrme dos veces, y yo lamí su clítoris como un poseso hasta que ella se desplomó sobre mi entre jadeos y espasmos, en un largo orgasmo que la dejó por unos momentos tumbada sobre mi.



Se incorporó, se puso entre mis piernas, y comenzó a lamérmela de nuevo mientras sus manos masajeaban mis huevos. Luego cambió y comenzó a masajearme el capullo con la mano, mientras se agachaba para lamérme los huevos, y ya no pude más. Fue una corrida deliciosa, que dejó mi vientre, su mano y parte de las sábanas llenos de mi semen.



Es una pena no poder dormir más siestas...





sábado, octubre 06, 2007

Otra vez hace tiempo... (otra vez real).

Fue una noche de verano, terriblemente calurosa, sábado, agosto, creo que en el 88, o quizás el 89.

Por aquel entonces en Zaragoza no se quedaba nadie en agosto, excepto ella, yo y un par o tres de cientos de personas que acudimos al concierto del parque grande.

Ella era todo sensualidad aquella noche, con su faldita corta y su camiseta ajustada, y pasamos toda la noche tonteando, besitos, una mano rozando su pierna hasta un poco más arriba de lo que estar en público permitiría un código de buena conducta, la suya bajo mi camiseta...

Al terminar el concierto, salíamos del parque cuando vimos que mucha gente se apartaba del camino un poco. Nos acercamos y vimos 20 o 30 personas bañándose desnudas en una pequeña piscina infantil (apenas cubría) que lamentablemente ya han quitado. No lo dudamos: bajamos los pocos metros de terraplén, nos desnudamos, y nos metimos en el agua. Estaba deliciosa, y, como el resto de la gente, chapoteamos un rato refrescándonos.

En seguida nos fuimos hacia la parte más oscura de la piscina. arrodillados dentro del agua, frente a frente, y comenzamos a besarnos. Alguna otra pareja hacía lo propio a unos metros. Mis manos comenzaron a recorrer todo su cuerpo, sus tetas, su culo, sus muslos, mientras poco a poco quedábamos sólos a excepción de las otras parejas.

Ella me cogió la polla y comenzó a masturbarme bajo el agua, a la vez que yo alcanzaba su clítoris. Nos quedamos así, dentro del agua, masturbándonos y besándonos como posesos, su lengua y la mia lamiéndose con avidez, mientras nuestros dedos se movían dentro del agua.

La situación era excitante: la noche, el agua, nuestros cuerpos, las caricias, su sexo abierto bajo el agua, mi capullo masajeado, algún gemido en el silencio de la noche,...

Nos corrimos en el agua, besándonos, y nos quedamos así, besándonos un buen rato más. Pasamos una hora en aquella piscina, aunque aun dejamos a una pareja dentro cuando nos fuimos.

Fue deliciosa aquella noche de verano... y la recordé hoy al recordar alguna otra noche con ella. Ya os la contaré.

viernes, octubre 05, 2007

¿Vanidad? ¿Orgullo?

No se, quizás vanidad, quizás orgullo, pero sólo imaginarme capaz de provocarte y excitarte hasta este punto, que leerme te haya hecho palpitar y haya movido tus dedos en tu sexo, y quizás en algún momento en tu imaginación me hayas tenido allá contigo como espectador o protagonista de tus fantasías, me llena de vanidad, orgullo y... excitación.

jueves, octubre 04, 2007

Como tantas veces...

Como tantas veces, hoy me voy a la cama con HAMBRE.


martes, octubre 02, 2007

Anoche

Llevaba un rato acostado sólo cuando entró ella en la habitación y se acurrucó a mi lado.

Se situó con la espalda pegada a mi vientre, y se quedó quieta.

Ella llevaba un camisón corto y comencé a cariciar sus piernas despacio con la mano izquierda, mientras la derecha, medio aprisionado el brazo por su cabeza, buscaba alcanzar sus pezones por debajo de la ropa.

La mano que recorría sus piernas ascendió poco a poco hacia su culo, y descubrí encantado que no llevaba bragas. Seguí hacia adelante y comencé a juguetear por su coño, recorriendo la raja despacio, suavemente, casi provocándola.

Su respiración la delató como otras tantas veces. Mi dedo buscó entre sus pliegues y se hundió en la vagina ya tremendamente húmeda. Metí un segundo dedo y la masajeé así unos instantes antes de dirigirlos hacia su clítoris.

Ella comenzaba a jadear, yo mordisqueaba su cuello y el lóbulo de su oreja.

Me retirá un poco y me desnudé. Me situé de nuevo en la misma posición, y sin dejar de acariciar su clítoris, tumbados de lado, comencé a penetrarla despacio.

Ella aceleró sus jadeos, su coño acogía a mi polla y a mis dedos agradecido, y me pidió que la follara así, despacio, sin dejar de pellizcar sus pezones, mordisquearle el cuello y estimular su clítoris.

Ella fue de lo más rápida... me sorprendió por la inmediatez de su orgasmo, intenso, largo y aparentemente delicioso.

Cuando pasaron sus espasmos, se retiró de mi, agarró mi polla y comenzó a masajearla con delicadeza, casi con mimo. Mi capullo ardía de placer con los movimientos de su mano. Se incorporó un poco y comenzó a acariciar mis huevos. Los estrujó y masajeó hasta que súbitamente 3 chorros de semen salieron despedidos sobre mi vientre y su mano, y yo me creía morir de placer.

Podía haber más noches así...