martes, julio 29, 2008

Un beso...

Me pediste un beso, sólo un beso... pero fue uno largo, muy largo e intenso, un beso de esos que no acaban nunca, de esos en los que los labios, las bocas, las lenguas, luchan por permanecer pegadas, unidas, selladas, de esos en los que el tiempo no pasa, de esos en los que sin querer, o queriendo, acabamos desnudos, de esos en los que no hacen falta palabras, de esos que acompañan a caricias permitidas y prohibidas, inocentes y perversas, de esos que ahogan sofocos y gemidos, de los que soñamos y deseamos cuando estamos solos, de los que disfrutamos sin límite cuando los compartimos y saboreamos, de esos que no olvidas, de esos que marcan el ritmo del movimiento de nuestras caderas o nuestras manos, de esos que aumentan en intensidad conforme nuestros cuerpos se funden, de esos que no se terminan cuando tu cuerpo tiembla o te estremeces o me vacío o nos agotamos...

Me pediste un beso, y te di uno de esos besos

miércoles, julio 23, 2008

¿¿¿???

¿¿¿Te gusta el blog............


........... o más de lo mismo???

viernes, julio 18, 2008

"Estoy sola, ¿Vienes?"

Estos dias no puedo evitar recordar aquellas mañanas de julio de hace unos años.


Ella me llamaba a casa... "Estoy sola, ¿vienes?"


Y yo siempre caía en su red. Y ella siempre me esperaba sin ropa, o con muy poca.


Y me desnudaba despacio, haciéndome de rogar, mientras nos besábamos como si hiciera meses que no nos veíamos.


Y la acostaba en su cama, o en el sofá, pare dedicarme a ella, y luego ella a mi, durante horas.


Y nos dejábamos llevar por el placer de estar juntos dándonos placer.


Y nos corríamos mirándonos a los ojos, a veces jadeando, a veces casi riendo, a veces gimiendo, siempre acabando abrazados, empapados de sudor, de mi semen y los deliciosos fluidos de su sexo.


Y siempre sabiendo que al dia seguiente, durante ese mes de julio, volvería a llamarme:


"Estoy sola, ¿vienes?"

viernes, julio 11, 2008

Al dia siguiente...

...Repetimos a la orilla del rio, semidesnudos de nuevo, casi descubiertos por algún excursionista, uno frente a otro, disfrutando...

miércoles, julio 09, 2008

El pantano (real)

Comemos junto al pantano. Hace calor. Dormitamos un rato bajo la sombra de los pinos, pero al poco, un coche con la música a tope aparca cerca y decidimos buscar otro sitio.


Recogemos nuestras cosas, subimos al coche, y seguimos el camino que bordea el agua. Llevas una faldita muy corta. Acerco mi mano a tus muslos y entreabres las piernas. Te acaricio y te dejas hacer.


Circulo despacio. Mi mano alcanza la braga de tu bañador. Acaricio por encima de ella y te echas hacia atrás. Suspiras. Retiro la tela y acaricio la incipiente humedad.


Te quitas la braga y sigo acariciándote. Lamo mis dedos, te saboreo, y vuelvo a tu clítoris cada vez más hambriento.


Paro el coche entre unos árboles. Bajamos y extendemos la toalla. El camino está a apenas 10 metros. Me siento, y te colocas delante de mi, entre mis piernas, sin bragas, de manera que con una mano alcanzo tu coño y con la otra tus tetas. Te reclinas hacia atrás, apoyándote en mi. Cada vez jadeas más rápido, te gusta el aire libre.


Apenas pasan unos minutos, comienzas a gemir como loca, totalmente desinhibida, dejándote llevar, y te corres entre espasmos y gritos ahogados.


Te das media vuelta, me bajas el bañador, que es la única prenda que llevo. Estoy a mil, erecto, duro, húmedo.


Comienzas a acariciarme. Lo deseo. Humedeces tu mano con saliva y agarras mi glande, acariciándolo despacio, a la par que me besas.


Te retiras un momento, te agachas, y engulles mi capullo. Me comes despacio, y me dejo llevar por las deliciosas sensaciones.


Luego sigues con la mano, besándome. Me masturbas despacio, agarrándome fuerte, buscando las caricias que arrancan mis gemidos más profundos, humedeciéndome cuando es necesario, adaptando el ritmo a mis movimientos de cadera, hasta que desencadenas mi explosión de movimiento, ruido, semen, orgasmo, placer...


Nos quedamos un rato en el pantano. Mañana iremos al rio, ¿repetiremos?


jueves, julio 03, 2008

Pereza

Ufff... perdón... no tengo escusa... la lujuria es un delicioso pecado; la pereza no tanto, pero llevo unos dias que me dejo llevar por ella cuando me planteo escribir.

Me pasa de vez en cuando. Quizás para cargar pilas.


(Ah! Esta foto no es mia, ¡¡¡ya quisiera el modelo parecerse a mi!!!. Bueeeeno, es broma, que yo seguramente pierdo desnudo, no como este pavo... La del anterior post tampoco, aunque alguna hay por el blog.)


Gracias por vuestras visitas!!