¿Para qué si lo que quiero es que me desees y me esperes como yo te deseo y espero a ti?
No puedo poner un título a las caricias imaginadas, realizadas y recordadas. No puedo resumir las horas de roce, de placer, de sensualidad, de besos, de gemidos y de goce en un título.
No puedo pensar porque te tengo en mi cabeza, desnuda, limpia, perfumada, suave, ansiosa, y veo y siento tus besos y tus caricias, y me recorre un temblor, y me excito, y no puedo dejar de desearte ni un segundo mientras escribo.
Hoy, a mis ansias por ti, no les puedo poner título.

Sencillamnte
ResponderEliminarExquisito
Maravilloso
Me alegro que hayas encontrado alguien con quien sobren todas las palabras. Un beso Arnand. Dana
ResponderEliminarYo tampoco puedo poner titulo a lo que provocas con tus escritos en mi...
ResponderEliminarNi falta que hace.
ResponderEliminarBesos desde el agua.
No es necesario un título, es suficientemente explícito...
ResponderEliminarUn beso, Arnand
simplemente un placer leer textos como este.
ResponderEliminarMuy bonito la verdad...muy tierno también...;)
ResponderEliminarNi falta que hace. Muy bonito, si señor.
ResponderEliminarBesos.
Quieres un titulo..
ResponderEliminar" La persegui hasta el catre ".
Saludos maños.
Muy bueno, porque a veces las palabras sobran.
ResponderEliminarBesos húmedos
Mikel un poco irónico ...o no?
ResponderEliminarPero a veces la cursilería apesta cierto?
...me encanta..reflejas exactamente esa sensación maravillosa, que se tiene, cuando alguien te hace temblar...un beso
ResponderEliminar