Me solía llamar de vez en cuando con la escusa de estudiar juntos... y casi irremediablemente sabía que me esperaría así, medio desnuda, tumbada por la cama o el sofá, perezosa, el pelo desordenado, invitándome a despojarme de ropa y tumbarme con ella.

Irremediablemente nos comenzábamos a besar y acariciar despacio, sin prisa... teníamos toda la tarde para "estudiarnos".
Era delicioso desnudarla completamente, observar su mirada provocadora y traviesa, verla abrír sus piernas exponiendo su sexo absolutamente excitado y húmedo, tremendamente húmedo, sabedora de que no me resistiría a lamérselo hasta que se corriera por primera vez en la tarde... y luego dejarme hacer, dejar que se dedicara a mi un rato... y así, entre piel, caricias, olor a sexo y semen, pasar la tarde sin abrir un sólo libro.

Que mejor estudio...cuando el cuerpo del otro se transforma en un libro en donde nuestros dedos...ojos..sentidos...se deslizan con libertad..
ResponderEliminarLeemos...percibimos..sentimos...cada una de las sensacion que tenemos entre las manos...
Que mejor forma de aprender y "aprehender" fijando en la anatomia de quien deseamos...
Siempre es buena la excusa del estudio...ya que no sabemos cual sera la nueva leccion que aprenderemos.
Un fuerte abrazo
Maria Alexandra
¿Y conseguíais aprobar?
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