Todavía sudoroso me levanté y fui al baño. Abrí el grifo del agua caliente y llené la bañera. Fui a buscarte a la cama. Reposabas desnuda, la mirada pícara fija en mi, la boca dibujando una media sonrisa. “Ven”.
Fuimos juntos al baño. Te metiste en el agua y yo en frente. Había sitio de sobra. Nos quedamos unos segundos en silencio, pero pronto comenzamos a charlar de todo lo que nos habíamos escrito, de lo que nos gustaba, de lo que no.... Bajo el agua mis manos acariciaban tus piernas, tus muslos. Te dejabas hacer. Veía perfectamente tus tetas, tus pezones que asomaban fuera del agua de vez en cuando con tu respiración. Tu veías mi polla bajo el agua, semirígida, animada por tu visión y la conversación.
Entonces comenzaste a juguetear con tus manos en tus pezones. Me mirabas pícara. Sabías que con eso iba a ponerme a mil. Pasaste una mano por tu vientre, bajando hacia tu coño. Abriste un poco más las piernas. Me dijiste “tócate tu también”. Comencé a acariciar mi capullo, sin dejar de mirarte ni un segundo. Verte así, que me vieras, me estaba poniendo a mil.
Seguimos un buen rato, hasta que te diste la vuelta y te pusiste a 4 patas dentro del agua. Tu culo sobresalía, y tu seguías con una mano acariciándote. Me acerqué, y separé tus nalgas. Acerqué mi lengua y comencé a lamer el espacio entre ellas. Tu culo me esperaba cuando me acerqué y lo rodeé, lo lamí, lo penetré, primero con la lengua, luego con un dedo.
El espacio de la bañera se quedaba pequeño y, sin apenas secarnos, fuimos a la cama.
“Túmbate” me dijiste.
Obedecí. Te colocaste entre mis piernas abiertas, y te agachaste a lamer mis testículos. Succionaste uno, otro, mientras tu dedo dibujaba un camino por mi vientre, mi pubis, la base de mi polla. Te agachaste más, me obligaste a abrirme más y temblé de placer al sentir tu lengua jugueteando por la entrada de mi culo. Lamiste y lo humedeciste bien, antes de recorrer lamiéndome toda mi polla hasta alcanzar mi capullo. Lo besaste, lo lamiste, lo tragaste y lo succionaste mientras me retorcía de placer.
Pero no íbamos a terminar así, al menos no ahora. Tu querías más. Te incorporaste y subiste a sentarte en mi cara. Tu culo y tu coño al alcance de mi boca. Comencé a lamer mientras tu acariciabas tus pezones duros. Recorría el espacio de tu clítoris a tu vagina, follaba con mi lengua tus dos agujeros, entraba todo lo que podía... hasta que te sentiste lista. Ensalivaste bien mi polla, y para mi sorpresa, te sentaste sobre ella, acoplándome en tu culo despacio, lento. Comenzaste a moverte así, sobre mi, despacio, delicada y deliciosamente, mientras te acariciabas el clítoris.
Comenzamos a jadear juntos, acompasados. Y, así, gozamos de nuestro segundo orgasmo juntos.
Aun no te habías retirado de mi, cuando me acerqué a tu oído y te susurré: “queda mucho tiempo. Y yo aún quiero disfrutarte más”.


Buffff, que calentón mi madre!!.. Así es como se aprovecha una cita y si esa es la primera no quiero imaginar las que vendrán después...
ResponderEliminarUn besote muy cálido Arnand
Despues de leerte,miedo me da meterme en la bañera.
ResponderEliminarMenuda calentura Arnand.
Nos leemos!!
Muy intenso y real, jaja
ResponderEliminarme has recordado algun momento pasado
besos
Esos momentos "bañeriles"... quiero decir los de la bañera, son momentos tan especiales, de relajación tras tanta sesión salvaje, tras tanta tensión acumulada... que lo que te permiten es seguir jugando pero en la fase de relajación... y de juegos más tranquilos y no menos intensos.
ResponderEliminarNo nos pongas los dientes largos a las que no tenemos la suerte de disfrutar de ti, jeje!
ResponderEliminarfantásticamente excitante, me ha puesto ha cien esa primera cita
ResponderEliminaranda yo creo me me has visto por el ojo de la cerradura cuando estaba alli con "el".. serás cabrito..
ResponderEliminares broma cariño
Mmmm quien fuera ella.
Ojalá todas las primeras citas fueran así!
ResponderEliminarHmmmmm.... que sorpresa!! Un relato deliciosamente caliente...
ResponderEliminarBesos perversos
Precioso, me ha encantando...Que encuentro, si señor...
ResponderEliminarMe encanta el sexo oral!!!!!!!!
ResponderEliminarHacerlo..y que me lo hagan (solo un hombre..ha sabido comerme el coñito como se debe)
Recuerdo la primera vez que practique sexo oral..
Fue en un baño...a pesar de no tener experiencia..busque el punto debil de mi pareja...creo que fue lo mejor..Para el era la primera vez que le hacian sexo oral..(y luego seria nuestra "primera vez"..mi primer hombre y yo su primera mujer)
Muchos recuerdos me ha traido el relato.
Besos
riquisimo relato.............. se parece a los mios pero completamente diferente
ResponderEliminarselvio.blogia.com
lo que más molan son los comentarios de los demás...
ResponderEliminarlo de la bañera no es para mi..
en el agua me gusta nadar y jugar...
pero tragarme tus huevos y tu polla entera....mmm
qué placer mr.arnand
Buen relato directo y erotico, el lenguaje no de mi gusto pero...bien jajaja
ResponderEliminarufff yo quiero una cita contigo en la bañera o donde sea...Malekin
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