Un viaje juntos, donde compartiremos cada deseo, cada caricia, cada beso, cada fantasía, cada gemido y cada orgasmo.
Un viaje donde nuestros cuerpos, juntos, exploren las infinitas formas del placer, donde descubran sensaciones hasta ahora desconocidas, donde nada está prohibido, donde seamos libres.
Un viaje abrazados en cuerpo y alma, cómplices cada minuto.
Un viaje, nuestro viaje, donde nada está escrito.
Un viaje sin "tu" ni "yo", sólo nosotros.
¿Vienes?

Estoy segura que aceptará la invitación...
ResponderEliminarLos verdaderos viajes son esos, los sin tu ni yo, sino los que son de dos. No hagas una maleta grande, lo importante se lleva puesto.
ResponderEliminarUn beso a los dos
Yo me apuntaría...pero me temo que esa invitación no es para mi.
ResponderEliminarVoy sin detenerme. Llegare a tu cuerpo una y otra vez, como ya antes lo hemos hecho.
ResponderEliminarLlego. Para estar en ti. Para regresar. Para cobijarme. Para vestirme de ti y ser libre de nuevo.
Me encantaría...
ResponderEliminarYo lo haría...
ResponderEliminarTú encérgate del transporte y seguro dentro de nada ella estará contigo compartiendo tantas cosas.
ResponderEliminarSaludos.
Llegué hasta aquí saltando de blog en blog.
Es una invitacion que no se puede rechazar, donde la complicidad, las caricias y el deseo de nuestros cuerpos no de separan ni cuando llegen a su destino.
ResponderEliminarBesos.
Lunna.
Como no ir Arnand, si esto que me propones es maravillos. Un viaje donde nuestros cuerpos, juntos, exploren las infinitas formas del placer, donde descubran sensaciones hasta ahora desconocidas, donde nada está prohibido, donde seamos libres.
ResponderEliminarExcelente post.
Que bueno volver a leerte, te espero por mi blog.
Besos
Venus
Haces la mejor de las invitaciones...imposible negarse...
ResponderEliminarBesos