
Desnúdame, átame, tortúrame.
Tortúrame con tus manos y tus labios.
Tortúrame con el movimiento de tu cuerpo sobre mi.
Tortúrame con la visión de tu piel.
Tortúrame con los movimientos de tus dedos en tu sexo, con tus jadeos, con tu placer.
Tortura mi piel ansiosa de tus caricias.
Tortura mis muslos, mis caderas, con roces interminables.
Tortura mi glande con la proximidad de tus labios.
Tortúrame, disfruta torturándome, excítate haciéndolo, córrete viéndome "sufrir", pero al final... sorpréndeme, cielo.

Esa es una dulce tortura...
ResponderEliminarUn beso, Arnand
Que tu deseo de mí, sea tu tortura. Tus labios han hablado... y yo te lo concedo. Un lametón de pantera donde más gustes.
ResponderEliminarmmmm...amo las ataduras...amo el dolor y el sufrimiento que el deseo provoca..pero no hay placer mas divino que el ver que el otro comparte contigo esa desesperacion por sentir..va mas alla del roce, va mas alla del contacto, va mas alla del apetito sexual...es la embriagante esencia del erotismo.
ResponderEliminarToturas tu excitacion al verme desnuda.. masturbandome...
ResponderEliminarTorturar tu deseo a cada instante..
a cada segundo...
Torturar tu excitación, tu deseo..
besos de chocolate
Mmmmmm..... tortúraría tus ojos con miles de escenas perversas.
ResponderEliminarAtaría tus manos por detrás del respaldo de la silla.
Azotaría tu imaginación, relamiéndome ante un cuerpo de mujer...
Y al final, sólo al final.. te regalaríamos nuestras lenguas, y nuestra boca sedienta ....
Me encantó
Besos perversos