Recuerdo el agua recorriendo su cuerpo, su pelo largo sobre sus hombros, sus pechos mojados, sus pezones erectos.
Recuerdo aquella ducha en la que nos escondíamos las tardes de verano.
Recuerdo su coño húmedo en mi boca, yo agachado, ella contra la pared gimiendo.
Recuerdo su mano en mi polla, su lengua en mi boca, sus nalgas en mis manos.
Recuerdo orgasmos mojados, semen en nuestros cuerpos, sabor a ella en mi boca.
Había una ducha preferida, muchas tardes de verano, en la que aprendimos a explorarnos, acariciarnos, gozarnos y disfrutarnos.

Sin duda, unos recuerdos muy... húmedos. Un lametón de pantera.
ResponderEliminarEl calor, la suave humedad que desprende el vapor del agua caliente recorriendo dos cuerpos...
ResponderEliminarbesos de chocolate
sin duda alguna congeniamos...
ResponderEliminarmmmmmm mmmmmm
una lástima no encontrarte...
ufff, tqm
No cabe duda que es una ducha muy cálida para los dos. Sigue recordando.
ResponderEliminarBesos,
** MARÍA **
los recuerdos tambien traen sensaciones, intensas y profundas y son esas mismas sensaciones las que se tienen al leerte....
ResponderEliminarBesitos ...
Nunca viene mal una ducha intensa...que el rastro del agua deje paso al rastro de un infinito placer.
ResponderEliminarmuak
Vengo de nuevo para saludarte y decirte que "DEJARÉ QUE TE PIERDAS" en mi blog.
ResponderEliminarBesos tranquilos y tiernos,
** MARÍA **