domingo, agosto 27, 2017

Me dejo


Me dejo cuando te arrodillas entre mis piernas y siento la caricia de tus dedos en mis caderas.

Me dejo cuando recorren mis muslos y juegan con en los pliegues de mis ingles, rozando suavemente la piel de mi escroto, excitando poco a poco mis sentidos.


Me dejo y me abando al placer cuando, casi curiosa, empiezas a acoger entre tus manos mi miembro excitado, y las yemas de tus dedos trazan recorridos erráticos por la sensibilidad de mi glande, buscando ese punto que sabes que puede volverme loco, esa intensidad, velocidad y lubricación que me hace gemir, retorcerme, suplicarte que pares y que sigas a la vez.


Me matas cuando agarras la corona de mi glande, sabiendo que ya me tienes casi rendido, casi agotado, mientras tu otra mano agarra mis testículos, los masajea, y tus dedos buscan entre mis nalgas arrancarme más pinchazos de placer.

Y me dejo.  Y arrancas de mi un orgasmo acompañado de convulsiones y gemidos de placer y lleno tus manos de mi. 

Me dejo. Y me volveré a dejar.





2 comentarios:

  1. Anónimo7:03 p. m.

    ¿Sabes? Es muy excitante para una mujer...bueno al menos para mí, que un hombre al que considero fuerte y poderoso, se deje..en la forma en la que tú lo has relatado. Tengo la sensación, en ese caso, que si, que se abandona...y que en un momento determinado se deja...y no lo puede evitar, se deja porque no puede no dejarse...tener el placer de un hombre en mis manos...eso me gusta.

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    1. Mmmmmm me encanta tu comentario.
      Es delicioso disfrutar de dar placer, de recibirlo,en definitiva, de compartirlo.
      Bs

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