Te recordaba semidesnuda en tu casa, esperándome a la hora del café, tan sólo vestida con una camiseta larga, o quitándotela y tumbándote esperando que te siguiera.
Recordaba mis dedos recorriendo tu cuerpo, aparentemente perezoso pero tremendamente hambriento.
Recordaba tu boca entreabierta esperando a la mia.
Recordaba la humedad que invariablemente inundaba tu entrepierna, mojando las sábanas de tu cama...
y te recordaba en mi cama, con mis manos recordando a las tuyas, con mi boca buscando la tuya, esperando escuchar tus gemidos fundiéndose con los míos, dándome el placer que tantas veces me diste.
Y disfruté de cada recuerdo y de cada movimiento de mi mano entorno a mi glande hambriento de ti, y de cada golpe de semen que aterrizo sobre mi vientre, y de cada segundo que, aunque fuese en mi mente, estuviste conmigo.

ay¡ esos recuerdos que nos hacen revivir momentos mágicos, dichoso tu que eres capaz de hacerlo.
ResponderEliminarBesos
Espero que el dia me mañana..me recuerden con tanta fuerza.
ResponderEliminarUn beso
Maria Alexandra
Que bello es cuando recuerdas y lo vives todo tan intensamente.
ResponderEliminarMe encanta.
Un cálido beso
También te he recordado... Y mucho!!!
ResponderEliminarBesos borrascosos
Precioso tu blog, enhorabuena por tan buen gusto en las imagenes.
ResponderEliminarEl excitante poder de la imaginacion..
ResponderEliminarbesos de chocolate