Para mi lo es.
El mejor manjar.
Un delicioso regalo: que me dejes deleitarme con tu sabor.
Inigualable principio... o final.
Poder recorrer cada contorno de tu sexo. Saborearlo. Jugar en cada pliegue. Entrar en el calor y la humedad de tu vagina. Explorar tu ano. Estimular el clítoris, despacio, como una mariposa que busca su alimento... al menos al principio... porque según lo que me pidas, lo que me transmitas, puedo acabar siendo el lobo que devora a su presa y comerte con ansia.
Suave o rudo, tu eliges.
Por tu placer, por el mio, por favor, dájame hoy saborearte.
Me pones piel de pollo cuando te leo...
ResponderEliminarNo digo mas...
Dices suficiente...
ResponderEliminarIgual me pone a mi la piel al leerte.
Como se te pone? De pollo tambien?...
EliminarToda sensible... Hambrienta de un roce, de una caricia
EliminarPues si no me equivoco...al menos para mí...justo así es como mas me gusta...
EliminarLa piel...
Bufff qué delicia esta entrada, me haces vibrar hasta lo más adentro.
ResponderEliminarMuackssss.
Delicia de tu comentario... Vibrante
EliminarBesosss
Lobo, siempre lobo.
ResponderEliminarMás... en privado
Lobo, Carmen. Y no espero menos de ti...
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